Aquí van algunos consejos prácticos que puedes aplicar en los escaparates o expositores de tu negocio:
- Mezcla colores y texturas: tanto si vendes guantes, como si son verduras… todo puede combinarse para formar conjuntos coloristas y atractivos.

- Simplicidad: si vendes un producto exclusivo o de gran calidad, expónlo en tu escaparate como si se tratara de una joya o un cuadro en un museo. Si colocas un único objeto en el escaparate, no desaprovechas el espacio, pues consigues presentar la mercancía de forma limpia y destacar al máximo todos sus detalles, reforzando la calidad del diseño, los materiales, etc…Al mismo tiempo, llamas la atención del cliente, al igual que el lector de un periódico se sorprende ante el anuncio de una sola palabra sobre una página en blanco. Por otra parte, el abarrotamiento y cierto desorden “deliberado" despiertan curiosidad y trasmiten la sensación de ganga. En cualquier caso, la decisión sobre la cantidad de producto a poner es muy importante, ya que cambia totalmente la percepción del cliente.
- Recrea una temática: puede ser, por ejemplo, “Primavera Azul”, asociando conceptos poco habituales (lo más escuchado es una primavera rosa, verde, multicolor…), y alimenta esa temática con todo tipo de elementos, por ejemplo, esparciendo arena de playa o caracolas de mar sobre el suelo del escaparate, y colocando altavoces con el sonido del mar. También es importante que le des continuidad a esa temática en la tienda y en la publicidad / marketing, o incluso en el uniforme del personal (misma ropa o peinados que los maniquís...), etc.
- A la hora de diseñar la tienda, lo último en visual merchandising es recrear distintos escenarios de venta, con distintos ambientes, y una zona, preferiblemente en el centro, para atender al cliente. También están de moda los mobiliarios modulares, para presentar el producto con la mayor flexibilidad posible. Predominan los espacios de venta con mucha luz para que el cliente se sienta bien y pueda estudiar a fondo el producto, aunque por otro lado, los espacios misteriosos, con luz tenue (modulable) y focos de luz dirigidos a ciertas zonas, trasmiten sensualidad, misterio y romanticismo, son acogedores. Lo que sí es una tendencia compartida es el empleo, cada vez mayor, de materiales ecológicos o reciclados (se nos ocurre, por ejemplo, exponer las zapatillas o zapatos sobre ramas de árbol en lugar de las clásicas repisas).










